¿Cómo criar hijos lideres?
Por Milena Miranda
La crianza es una función que los padres desarrollan todos los días a través de los cuidados que ofrecen a sus hijos. Son conductas que adoptan frente a ellos y que van transmitiendo diversos mensajes que se imprimirán en su personalidad definiendo así quiénes van siendo.
¿Cómo ayudarlos a través de la crianza a hacer de ellos unos líderes?
Primero tenemos que saber qué es lo que deseamos formar.Un líder es aquel:
- Que tiene confianza en si mismo
1. Confianza en si mismo
- Que posee apertura por los demás
- Que se gana la confianza de quienes lo rodean
- Que puede tomar decisiones - Que se puede ceñir a los requerimientos del grupo.
Eso implica estar convencidos, tener fe, de que uno puede desenvolverse ante las situaciones que se le presentan de manera exitosa. Debemos recordar que todos nuestros hijos tienen diversas cualidades que constituyen sus recursos personales para poder hacer frente a lo que se les presente.
Los padres deben ayudar a sus hijos a reconocer esas cualidades y a estar seguros de que ellas podrán ayudarlos en los momentos que sea necesario ponerlas de manifiesto.
¿Qué hacer para lograr eso?
- Promover espacios para compartir con los hijos: aprovechar lo que se nos presente como ocasión para acompañarlos: en la casa, mientras compran. Así podemos conocerlos e identificar estas cualidades.
- Promover hábitos de autonomía: vestirse, bañarse, dormir solitos, comer, atenderse en algunas situaciones donde el adulto no está presente.
- Delegarles tareas adecuadas a su edad: Poner la mesa, sacar la basura, pasear al perro, hacer alguna compra en la bodega.
- Felicitar a nuestros hijos cuando han tenido un buen desempeño: Porque así los ayudamos a que puedan ver sus logros.
- Promover espacios donde puedan conocerse a sí mismos: asistencia a academias diversas, talleres que los retroalimente sobre cómo son ellos, salidas con amigos.Todo esto les devolverá la sensación de ser queridos por sus padres y de ser aceptados por quienes son. El aceptarse a uno mismo es fundamental para cimentar una buena autoestima.
2. Apertura a los demás
Tener disposición para interactuar con el resto y sobretodo para enriquecerse de los aportes que los demás nos ofrecen.
Se requiere que haya una buena capacidad para mirar a los demás y entender a quienes nos rodean, anotando siempre que son personas de características distintas que son tan valiosas como las que uno mismo posee.
¿Cómo lo podemos lograr?
- Hablándoles en positivo: Permitirles mirar las cosas buenas de los demás y de las cosas para que puedan mirarlas como recursos y puedan valorarlas, sin tenerles miedo.
- Promover la tolerancia: No siempre las cosas van a ser como uno las desea, los demás tienen otras maneras de hacer las cosas que pueden ser efectivas también y de las cuáles podemos aprender.
Conversarles sobre cosas que suceden en nuestro contexto y en otros: para que entiendan que se presentan diversas situaciones y que existen realidades diferentes.
- Reconocer el derecho de autor sobre las ideas: Reconoce que otros son los que brindan soluciones valiosas.3. Se gana la confianza de quienes lo rodean
Son mirados por el resto como personas capaces de concretar lo que ofrecen, actuando con coherencia lo cual los hace fiables.
Es importante guiarlos a que actúen con honestidad, con conocimiento de sus limitaciones, con coherencia y responsabilidad.
¿Qué podemos hacer?
- No mentirles a nuestros hijos: Ser honestos con ellos les devuelve la sensación de respeto y de cuidado por lo que están diciéndonos. Si somos honestos con ellos aprenderán que la honestidad un valor.
- No imponer las cosas autoritariamente: No vale decir “se hace porque yo lo digo“. Es importante tener autoridad pero sobre una base sólida, ellos también podrían adoptar un rol muy tirano justificándose en que sus padres lo hacen. Por eso hay que explicar las razones y los beneficios por los cuáles se dan las sugerencias sobre cómo hacer las cosas.
No ofrecerles lo que no podemos darles: Hay limitaciones reales que es importante reconocer para que entiendan hasta donde llegan sus capacidades y que no hay nada malo en no poder hacerlo todo.
Cumplir los ofrecimientos que les hacemos: Si un padre respeta los acuerdos que toma con sus hijos van a enseñarles a tener palabra y a hacer honor a ella. Es importante evaluar muy bien, antes de ofrecerlo, las posibilidades reales de hacer algo y también ver si en realidad responde a la necesidad del hijo. No todo lo que los hijos dicen necesitar es lo que en realidad necesitan, hay que tener cuidado con ello, al conocerlo y tener objetivos claros con ellos es que uno puede establecer qué es lo que resulta adecuado.
No pedirle a nuestros hijos que mientan por nosotros: porque se les hace practicar como mentir, podrían hacerlo con nosotros también. Van a sentirse usados teniendo que asumir cosas que nosotros no podemos.
4. Toma de decisiones
Escoge entre las opciones las que sean más convenientes para los fines planteados.
Tiene capacidad para detenerse a mirar cuáles son esas opciones que se le presentan, evaluar la más conveniente, ver la manera de ejecutarlas y concretar una acción.
¿Qué debemos hacer?
Ayudarlos a visualizar las alternativas que se presentan: No hay maneras únicas de resolver las cosas, hay muchas maneras de llegar a una misma respuesta.
Hacer un análisis de qué lo que está al alcance de las posibilidades: No todas las alternativas son viables, hay que mirar cuáles son posibles de concretar.
Permitirles decidir algunas cosas que están en capacidad de decidir: Su ropa, amigos, juegos, invitaciones de amigos. El saber hacer un uso adecuado de su libertad les permite probar e ir definiendo gustos y preferencias.
Hacerles argumentar su elección: Incrementará su capacidad para el pensamiento crítico tan necesario para tomar decisiones con convicción.
Ayudarlos a organizarse: para poder establecer un orden de prioridades en lo que deben hacer.
Pedirles ser consecuentes con lo realizado: así asumirán su responsabilidad pase lo que pase..
5. Se ciñe a los requerimiento de su grupo
No siempre el líder es el que manda a los demás y dice qué se va a hacer. El líder es alguien con capacidad de ponerse al servicio de los demás. Está convencido que su función es importante y se compromete con quienes lo rodean y con la tarea que realizan.
¿De qué forma puedo ayudarlo a hacer esto?
Al repartirse tareas variar los roles: Poder tener la suficiente flexibilidad para asumir roles diversos con respeto y valoración. Por ejemplo: un día jugamos a que yo soy el papá, otro día que soy el hijo, un día lavo los platos y tu secas y al otro cambiamos, etc.
Rescatar que lo que uno hace por pequeño que sea tiene una función muy importante: viendo quienes intervienen en que ciertas tareas se cumplan.
Promover la posibilidad de esperar: Las cosas no se dan de manera inmediata solo por pensarlas, hay que planificarlas y esforzarse por ellas.
No darle todo lo que solicita aún así tengamos las posibilidades de brindárselo: sentirá que lo merece todo sin hacer mayor esfuerzo y se sentirá valorado por lo que posee, no por quien es.
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