Autoestima en tiempos de pandemia

Gripe porcina

Por Carmen Valenzuela

El tema médico es el que ha circulado por todos los medios, y nos toca a los psicólogos y terapeutas atender el efecto psíquico que tiene esta Pandemia de Influenza, que como se ha ido repitiendo es la mal llamada Gripe Porcina..
En principio, se ha convertido en cotidiano, que ante un estornudo o cualquier síntoma de gripe, se asocie a Mexico, a los Mexicanos, y a los Pobres con el virus mortal. Esto se ha convertido también en el pretexto velado para expresar desprecio y discriminación hacia los otros.

Freud, con mucha agudeza, nos advertía que los chistes son vías para expresar verdades generalmente cargadas de cierto nivel de agresión, que la conciencia no nos permite expresar directamente, entonces las bromas y “cierto resguardo” ante el indicador de alguien con gripe, no está sostenida solo en una cultura de prevención, sino que también se busca hacer sentir al afectado que es un portado de males; por tanto está justificado el rechazo.

Cada Pandemia o enfermedad, tiene un substrato de estigmatización que marca y duele. Por ejemplo en Perú el cólera estaba asociado a pobreza e ignorancia, el Sida se asocio a la comunidad gay como forma de respuesta natural a lo que se consideraba una “aberración”, la misma lepra en los tiempos de Jesus era asociada al pecado cometido. Es curioso además que se atribuya el origen de esta Pandemia aun animal como el Cerdo, atribución que ha sido por demás descartada por todos los medios científicos.

Hay una gran diferencia entre quien toma cuidado para evitar contagios, y entre quienes utilizan esa situación para denigrar y querer afianzar diferencias: "Tú eres el sucio, no Yo. Tú eres el feo y Yo el bonito". Parte de la cultura de prevención, está sostenida sobre un respeto y cuidado en el otro, por ello lo mejor es precaver, no solo las consecuencias físicas de una enfermedad, sino y lo que es más difícil curar las heridas morales y emocionales.

Pasara mucho tiempo para que los mexicanos se levanten, pasara mucho tiempo para que esas bromas sobre ser portador se diluyan y se vea a una persona y no un virus. Pasara mucho tiempo para que los peruanos; que si sabemos de prácticas discriminativas, nos conectemos con “el virus de la envidia y resentimiento” que nos hace aprovechar cualquier oportunidad para querer ponernos por encima de los demás y restituir, o como decimos los psicólogos, REPARAR nuestra propia imagen dañada, acosta del daño de los otros.

 

Para nosotros es importante tu opinión sobre este artículo. Déjanos tus comentarios

Nombre:

Email:

Comentario:

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Agréganos: Facebook | Twitter| Contáctanos

Google Web ciapla.com